Poco puedo decir de esta mítica película que no se haya dicho ya. Regreso al futuro se estrenó en 1985 de la mano de Robert Zemeckis. El éxito cosechado de crítica y pública, amén de la cuantiosa cifra que llegó a las arcas de la Universal, propiciaron que contara no con una, sino con dos secuelas (estrenadas en 1989 y 1990) que completaron una magnífica trilogía.
En la primera parte descubrimos como el científico Emmet Brown (más conocido como Doc, interpretado por Christopher Lloyd) ha conseguido construir un dispositivo capaz de realizar viajes en el tiempo. No contento con ello y en un alarde de infinita elegancia y estilo, Doc ha realizado su dispositivo en un De Lorean DMC-12. Ahí es nada. Por supuesto, para que este cacharro funcione como es debido no puede faltar una pieza esencial: el condensador de fluzo. Dicho condensador se alimenta con plutonio.
Hoy tenemos internet y, si queremos plutonio, nos basta con hacer una búsqueda en Google. Sin embargo en 1985 la cosa no estaba tan avanzada, y Doc se ve obligado a robarle el plutonio a unos terroristas... quienes, ligeramente molestos, dispararán repetidamente contra él.
En medio de todo este zipizape tenemos a nuestro héroe; Marty McFly (Michael J. Fox), un chaval de 17 años, buen amigo de Doc. En un esfuerzo inusitado por salvar sus gónadas se introduce en el De Lorean y, sin comerlo ni beberlo, se ve de camino al pasado, concretamente a 1955. Ya en el pasado, un accidente hará que Marty interfiera en el curso natural de los acontecimientos, provocando que sus padres no se conozcan... Y si no se conocen, él no nacerá. Así, Mc Fly se pone a la tarea de intentar acercar a sus futuros padres y encontrar una nueva fuente de alimentación para regresar a casa, pues el plutonio se ha agotado. No sé, algo como... un rayo, por ejemplo.
Aún así, en medio de todo este jaleo nuestro amigo tiene tiempo para marcarse una canción. Se trata de Johnny B. Goode, todo un clásico, cantado originalmente por Chuck Berry en 1955 y considerada una de las primeras piezas del rock puro. Como guiño al artista original, en el video se puede ver al "primo" de Chuck Berry, Marvin, telefoneando al artista diciéndole que ha encontrado "ese sonido que ha estado buscando".
Y sin más dilación, como siempre, dejo por aquí el video y la letra.
Way down in Louisiana close to New Orleans
Way back upon the woods among the evergreens
There stood a log cabin made of earth and wood
Where lived a country boy named Johnny B. Goode
Who never ever learned to read or write so well
But he could play the guitar just like a ringing a bell
Go go,Go Johnny go
Go, Go Johnny go
Go, Go Johnny go
Go, Go Johnny go
Go
Johnny B. Goode
Supongo que aun no estais preparados para esto, pero les encantará a vuestros hijos...
Regreso al futuro

El otro día me encontré con una grata sorpresa en la televisión. Tal como está el panorama televisivo últimamente, esto ya es una noticia impactante de por sí, pero si a ello le sumamos que tal acontecimiento ocurrió mientras observaba los informativos del mediodía, normalmente plagados de tragedias, la cosa se convierte en algo tremendamente significativo.

Decir que Morán es un
Si Morán es especialista en humor absurdo y juegos de palabras, Fadri no se queda atrás. Quizá algunos conozcáis su trabajo por su serie ya longeva
XDComics es otro de los clásicos por méritos propios entre el panorama nacional. El tándem Monroe, al guión, y Mr. X, con los pinceles, ha conseguido llegar a lo más alto, casi casi a tocar el cielo. Con más de doscientas tiras a sus espaldas y una auténtica legión de seguidores ávidos de actualizaciones, Monroe, Mr. X (y ahora hablo de los personajes del cómic, no de los creadores) así como Greta, Excre, Salomón y hasta un Ficus y una lámpara ninja (llamada Ninja Lamp) siguen en forma, con actualizaciones constantes y poniendo cada vez el listón más alto.



