Hoy, 22 de Mayo del 2007, hace exactamente cien años que nació Georges Remi, Hergé, importante comicista belga. La gran admiración que profeso hacia su trabajo me lleva a escribir, al menos, un pequeño comentario en este espacio. ¡Qué menos podría hacer para agradecerle tantas horas de diversión junto a Tintín, Haddock, Milú, Tornasol... e incluso Jo, Zette y Jocko!. Mientras que de estos últimos solo tengo dos tomos, "El Manitoba no contesta" y "La erupción del Karamako", del reportero tengo la colección completa que no me canso de leer y releer, algunas ediciones especiales y libros ajenos a la colección, la serie de televisión en VHS y DVD, alguna edición en lomo de tela, merchandising variado...
Pero no soy un caso excepcional; las aventuras de Tintín y Milú han sido traducidas a muchísimos idiomas, adquiriendo una fama internacional. En todos sitios se lee, y quien no ha leído un cómic de Tintín, ha visto algún episodio de la serie de televisión.

El Dalai Lama recibe "Tintín en el Tíbet"
La serie, sin embargo, ha sufrido críticas. Georges Remi fue acusado de mantener una posición política tendente al fascismo, así como de expresar en su obra virtudes tan poco sanas como la xenofobia y el machismo. Asimismo, y sin comparación alguna, algunos han querido demostrar la existencia de una relación homosexual entre Tintín y el capitán Haddock. Todas estas opiniones al respecto de la obra (y muchas otras) son un interesante objeto de debate. Así que, por favor, vais a permitirme que exprese lo que yo pienso al respecto en las siguientes líneas.
Derechismo en la obra de HergéGeorges Remi era, como suele decirse, hijo de su tiempo. Sus primeras obras (Tintín en el país de los Soviets, en el Congo, en América...) reflejan una bastante clara posición política, sobre todo el primero de ellos.
Más adelante, el autor vivió la Segunda Guerra Mundial en Bélgica, territorio que cayó bajo el imperio alemán. Se dice que Hergé tuvo devaneos con el nazismo, muy probablemente porque se mantuvo en activo laboralmente mientras el país estuvo ocupado.
Pero, ¿expresa realmente la obra de Hergé un posicionamiento político claro? No lo creo, como mucho podría observarse una evolución. Como mantengo unas líneas antes, los primeros pasos de Tintín si están marcados por ideas políticas: la lucha contra los soviéticos, el colonialismo, la superioridad europea frente a los indígenas africanos y americanos... Sin embargo, Tintín no es superior a ninguno de ellos. Al menos,
no se lo cree. Adelantándonos en la obra nos encontramos como en
El cetro de Ottokar Tintín ayuda al rey de Syldavia a mantener su trono. Incluso en
Tintín y los pícaros el periodista ayuda a unos militares que luchan contra un dictador (para poner en el poder al general Alcázar).
Xenofobia
Tintín viaja prácticamente por todo el planeta, desde Australia hasta Manhattan. Los primeros números, como comentábamos antes, son los que más han dado que hablar sobre esta xenofobia. En el país de los soviets, algunos rusos son malvados, auténticos demonios, que dejan sin pan a los niños si no votan al partido comunista. Cuando llega al Congo, los negros son reflejados como tontos; admiran al hombre blanco, tanto que se disfrazan de ellos y llegan a nombrar reyes a Tintín y a Milú. En América, los indígenas son salvajes. En China, los pobres son básicamente explotados laboralmente, y los ricos son todos unos traidores. Según avanzamos en la historia, esta clasificación va cambiando, hasta el punto de que Hergé nos demuestra la nobleza de los gitanos en
Las Joyas de la Castafiore, o a los indígenas suramericanos de
El Templo del Sol, que si bien no son muy amables con nuestros héroes, son una cultura avanzada... pero no tanto, pues se dejan engañar por Tintín.
Sin embargo, Tintín siempre ayuda y defiende a estos personajes. De hecho, su mejor amigo será Tchang, a quien conoce en
El Loto Azul.
Machismo y homosexualidadEs cierto que en la obra de Hergé el papel femenino es tremendamente escaso. ¿Cuantas mujeres nos encontramos en la obra, de manera asidua y con un papel importante? Sólo una: Bianca Castafiore,
el ruiseñor de Milán. Pero hay que preguntarse, ¿realmente se debe esto a que Hergé era un machista, o un misógino?.
Aunque no sea la primera vez que lo digo, no me lo callaré: Hergé era hijo de su tiempo. La importante presencia católica en el ambiente familiar del autor caló profundo en su pensamiento, y esto puede ser interesante al pensar en el por qué de sus actos. Quizá por eso Tintín nunca tuvo pareja (¿noviazgo? ¡ni en sueños!). Las primeras obras se publicaron en
Le Petit Vingtiéme, un periódico de corte católico, en un suplemento juvenil. Así, teniendo en cuenta el momento de la obra y la ideología imperante, es más comprensible esta decisión del autor. Y claro, son estos momentos de soledad entre Tintín y Haddock los que propician comentarios acerca de la posible homosexualidad entre ambos.
Sin embargo, las cosas podían ser diferentes. En los bocetos de
Tintín y el arte Alfa, la obra inconclusa del reportero, parece que Hergé si introducía un personaje femenino que, pudiera ser, al final de la obra demostrase interés sentimental hacia el héroe del tupé.
Y para terminar, dejaré una pregunta en el aire; ¿si Hergé fuera misógino habría creado a Zette, una chica que en numerosas ocasiones salva a su hermano, inteligente y atrevida?
Creo que por hoy ya he escrito demasiado... una vez al año no hace daño.
Felicidades, Georges Remí.
¿También hoy es tu no-cumpleaños?... ¡¡Qué pequeño es el mundo!!"
Alicia en el país de las maravillas